Días después fui a buscar a Amparito al Hospital RAWSON, obvio que siempre con las mismas mentiras, que debía hacer una nota para una revista. Pero esta vez no tuve suerte, no me creyó por lo que debí contarle de la carta y el vestido.
Ella me puso una condición, que para hablar sobre el pasado, quería ver el vestido y la carta. No me quedó otra y a la tarde fui con ambas cosas.
Al verlo, Amparito me comentó que a ese vestido Elenita se lo había hecho hacer para un cumpleaños y un día se lo dio a ella para que se lo llevara a Malú, su modista. Al no encontrarla le dejó el vestido a una vecina de enfrente, Juana, para que se lo entregue a Malú y se olvidó del tema.
Después del entierro de Elenita, apareció Juana con el vestido como se lo habían dejado, dado que nunca encontró a Malú. Amparito me comentó, además, que nunca más volvió a verla y que no sabía que había ocurrido con ella.
Agradeciendo esta información me despedí de Amparito y me fui a mi casa.
Después de unos días Amparito me llamó para vernos, dado que había averiguado algo...






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